Cómo funcionan los Fondos Garantizados

Martes, 4 Marzo   

Los fondos garantizados aparecieron por primera vez en 1995 como un producto de escaso riesgo, a consecuencia de las fuertes pérdidas que habían sufrido muchos partícipes en sus fondos de inversión ‘normales’ durante el año 1994. Los garantizados nacieron como una modalidad específica de fondos de inversión, atractiva porque el inversor no perdía dinero, siempre que no sacara el dinero antes de la fecha reflejada en el contrato. Marcelo Casadejús, director de márketing de Ahorro Corporación, asegura que en estos momentos “es un producto financiero especialmente diseñado para los ahorradores que no quieren asumir ningún tipo de riesgo”.

Estos fondos se caracterizan por tener fijado un periodo de tiempo concreto en el que hay que mantener el capital invertido, que es lo que se denomina periodo de garantía, que oscila entre un año y diez años. Si el cliente mantiene el capital invertido desde el inicio hasta que finaliza la garantía, la gestora se compromete a devolverle su dinero y, en su caso, una rentabilidad adicional. “Esta rentabilidad adicional dependerá de los activos en los que invierta cada fondo concreto”, comenta Casadejús. En este sentido, los expertos recomiendan contratar fondos de inversión garantizados cuyos plazos no superen los cinco años, ya que las gestoras se comprometen a pagar unos intereses en función de la situación actual y las perspectivas para los próximos años. Si se opta por un fondo con un plazo muy largo (10 años), puede perder rentabilidad, puesto que es demasiado tiempo para saber qué comportamiento van a tener los tipos de interés, la bolsa…, activos que muy probablemente marcarán el ritmo del fondo.