Los Fondos de Inversión Inmobiliaria

Martes, 19 Agosto   

Entre las múltiples posibilidades de inversión que existen, una de las más clásicas y
populares, en España, es la adquisición de bienes inmuebles; una inversión que, sin
embargo, requiere un fuerte desembolso en el momento de la compra.

Pero existe la posibilidad de invertir en activos inmobiliarios sin necesidad de
comprar de forma directa, con lo que el particular se evita unos cuantos quebraderos
de cabeza: financiación, costes, mantenimiento, dificultades en el momento en que se
quiere realizar la venta… Desde 10.000 pesetas, los fondos de inversión
inmobiliaria (FII) permiten a los particulares entrar en un mercado que,
tradicionalmente, se ha venido caracterizando por su notable rendimiento. El año
pasado, los precios del mercado inmobiliario crecieron un 4,7%, según los datos del
Ministerio de Fomento. Las previsiones de los expertos de Argentaria para 1999 sitúan
el incremento en el 10%. Los datos reflejan el buen momento que atraviesa este
mercado, lo que sin duda contribuirá a dar un mayor impulso a los FII.
Un fondo de este tipo es un instrumento de inversión colectiva que destina su
patrimonio en cualquier tipo de inmueble de naturaleza urbana para su arrendamiento:
viviendas, locales comerciales, oficinas, aparcamientos, etcétera.
La rentabilidad del fondo proviene del alquiler de esos bienes y también del
incremento de su valor patrimonial. Las gestoras tienen la obligación de tasar los
inmuebles en el momento de la compra y, después, una vez al año.

Recientemente se ha aprobado la normativa que completa la Ley de julio de 1998 de
regulación de los fondos inmobiliarios, que amplía las posibilidades de inversión de
estos activos, ya que incluye como inmuebles las residencias de estudiantes y las de
la tercera edad. Los FII invierten con el fin de arrendar el local, pero nunca para
explotar este tipo de negocio.

Además, se permite invertir en inmuebles en fase de construcción, en opciones de
compra y compromisos de compra de inmuebles (siempre que su vencimiento no supere los dos años) y en concesiones administrativas que permitan el arrendamiento de
inmuebles. Al menos el 70% de la cartera del fondo estará invertida en inmuebles;
además, la gestora mantendrá un coeficiente de liquidez del 10% para hacer frente a
posibles reembolsos. De esta cantidad, la ley permite que el fondo invierta un 5% en
activos de renta variable.